miércoles, 19 de marzo de 2008

DAVID HACE TAMBALEAR AL GOLIAT CHINO. LO OBLIGA A REPRESIONES BRUTALES


El pensamiento es una bomba nuclear y la meditación el átomo que genera su liberacion. (Abel Desestress)

Detenciones y represión masivas en el Tíbet.
El Gobierno tibetano en el exilio aseguró ayer que las autoridades chinas han lanzado una campaña de detenciones masivas en Lhasa para localizar a los sospechosos de haber participado en las violentas protestas que tuvieron lugar el viernes pasado en la capital tibetana, y que dejaron más de 80 muertos, según los seguidores del Dalai Lama, líder espiritual de los tibetanos, y 16, según Pekín.

Los disidentes afirman que las fuerzas armadas han ido casa por casa en su busca, y han arrestado también a todos los “antiguos prisioneros políticos”.

Qiangba Puncog, gobernador de la región autónoma china, esgrimió la habitual estrategia china del palo y la zanahoria. Prometió clemencia para quienes se entreguen a la policía, mano dura para quienes no lo hagan y recompensas para los delatores. “Si estas personas se entregan por voluntad propia, serán tratadas con indulgencia en el marco de la ley. Y si proporcionan información adicional sobre otros participantes en estos crímenes, recibirán aún más clemencia”, afirmó en Pekín. De lo contrario, “serán tratados con extrema dureza”.

El gobernador del Tíbet aseguró que los manifestantes actuaron de forma “brutal”. Dijo que rociaron con gasolina a una persona y la quemaron viva, y que a un policía “le cortaron con un cuchillo un trozo de carne del glúteo del tamaño de un puño”.

El centro de Lhasa seguía ayer sellado, y tanquetas y cientos de soldados patrullaban la ciudad, que, sin embargo, comenzaba a retomar la actividad. Algunos comercios volvieron a abrir las puertas y la gente a ir al trabajo, según relataron algunos residentes. Sin embargo, los turistas extranjeros seguían dejando el Tíbet, donde los principales monasterios de la capital continúan cerrados y han sido suspendidos los recorridos de montaña. Quienes no se han ido permanecen recluidos en los hoteles por orden de la policía. Las autoridades han cancelado la concesión de visados para visitar el territorio del Himalaya.