miércoles, 2 de abril de 2008

El Gobierno indio da muestras de incomodidad con su "húesped", el Dalai Lama


El Muerto y el arrimado, al tercer día apestan.

La politica no sabe de honor, pero si maneja muy bien el acomodo. (Abel Desetress)

Nueva Delhi.- El líder espiritual y político de los tibetanos, el Dalai Lama, se está convirtiendo en un huésped algo incómodo para las autoridades de la India, que le acogen desde que huyó al exilio en 1959 y que hoy se ven sometidas a presiones chinas y críticas de la oposición.

Una muestra de la ansiedad que está generando en la India la actividad política del Dalai son las palabras del ministro de Exteriores, Pranab Mukherjee, quien declaró anoche que el líder tibetano "puede quedarse como invitado en la India, pero no debería hacer nada que dañe los lazos diplomáticos de la India con China".

Mukherjee agregó que el líder budista es un "un invitado respetado en India", pero al mismo tiempo reiteró que la India reconoce a la región autónoma del Tíbet como una parte de China.

Un portavoz del Dalai Lama consultado hoy por Efe negó que existan dificultades en las relaciones con el Ejecutivo indio.

"El Gobierno indio sigue dando todo su apoyo" al pueblo y las autoridades tibetanas en el exilio con base en Dharamsala (norte de la India), aseguró el portavoz del Dalai, Tenzin Taklha, contactado telefónicamente.

Ese apoyo, añadió, no ha variado en las últimas semanas de revuelta en el Tíbet, a las que se han sumado constantes protestas de tibetanos exiliados en la India y una incesante actividad del Dalai, quien la semana pasada vino a Nueva Delhi a impartir cursos de budismo e hizo declaraciones políticas cada día.

Taklha manifestó su "agradecimiento al Gobierno y a los ciudadanos de la India" por acoger a los 130.000 tibetanos que actualmente viven en territorio indio.

En el mismo sentido, la Administración Central Tibetana (Gobierno en el exilio) negó que se haya producido un cambio de actitud de la India hacia los huéspedes tibetanos.

Uno de los portavoces del Ejecutivo en el exilio, Sonam N. Dogpo, dijo a Efe que no tendría por qué haber un cambio puesto que los tibetanos participan en "actividades pacíficas que no violan la ley india".

Dogpo no quiso abundar en el contenido de la advertencia lanzada ayer por el jefe de la diplomacia india, pero precisó que el ministro "estaba respondiendo a una pregunta de los medios de comunicación", dando a entender que la respuesta era inducida.