viernes, 14 de noviembre de 2008

Chávez pretende convertirse en el héroe prototípico del siglo XXI"

“El Diablo sirve para no culpar a Dios de tanta estupidez regada” (Abel Desestress)

El historiador y ensayista mexicano Enrique Krauze cree que Hugo Chávez pretende convertirse en el “héroe prototípico del siglo XXI” y considera que el presidente venezolano es una “especie de tele-evangelista” con un proyecto político “regresivo” y “altamente peligroso” para América Latina.
Krauze se encuentra en España para presentar su libro “El poder y el delirio” (Tusquets), en el que analiza la figura de Hugo Chávez y de la situación actual de Venezuela.
En una entrevista con la Agencia Efe en Madrid, sostuvo que el presidente venezolano es desde niño un “venerador de héroes”, que quiere convertirse en el “héroe prototípico del siglo XXI” y anhela para el futuro de su país ser una “Cuba con petróleo”.
“Sin duda alguna está queriendo esculpir su gran estatua para el siglo XXI y el hombre lo está logrando”, señaló.
Opinó que Chávez es un “político consumado, carismático, de primerísimo nivel, una especie de tele-evangelista, un comunicador excepcional” que ejerce un “encantamiento mágico sobre la gente”.
“El presidente venezolano es desde niño un venerador de héroes”
Tras realizar numerosos viajes a Venezuela y haberse entrevistado con miembros del Gobierno y de la oposición, afirma que en ese país se percibe “crispación, una especie de guerra civil con palabras, con frases, con pasiones, que es casi milagroso que no haya derivado en violencia”.
En el libro se refiere a la posibilidad de alcanzar una convergencia entre el liberalismo y el socialismo, algo que está ocurriendo en Chile, Brasil y Uruguay, pero no en Venezuela.
“El proyecto de Chávez es adverso y contrario a esa convergencia”, aseguró el historiador mexicano, quien rechazó que el dirigente venezolano sea “un payaso o un histrión”.
“Creo que tiene todo un proyecto político para América Latina, con el que no estoy de acuerdo, pero que hay que tomar en serio” y que es “altamente peligroso para América Latina”, afirmó.
También incidió en que el futuro que Chávez querría para su país es “una Cuba con petróleo” y resaltó que ese proyecto cuenta con un “apoyo muy grande”.
“Creo que tiene todo un proyecto político para América Latina, con el que no estoy de acuerdo, pero que hay que tomar en serio”
Para Krauze el “culto a la personalidad” -el que se tenía por Mussolini en Italia, por Mao en China o por Fidel Castro en Cuba- ha hecho “mucho daño” en el siglo XX, tanto en ámbitos comunistas como de derechas y es “esencialmente antidemocrático”.
En este sentido, se mostró convencido de que “se puede tener un Estado con vocación social sin necesidad de la concentración absoluta del poder”.
Tras señalar que Chávez “ha conquistado el corazón de muchos millones de venezolanos”, afirmó que “hay algo genuino en su intención de ayudar a la gente”.
“No es un hipócrita, ni un cínico, no está fingiendo que quiere ayudar. Lo que pasa es que se sobrepone el delirio de poder, que conduce tarde o temprano a la dictadura. Está probado”, agregó.
A su juicio, sería deseable que en las elecciones regionales y municipales que se celebrarán en Venezuela el próximo 23 hubiese un avance de los partidos de la oposición.
Sería un incentivo para que la oposición tuviera un lugar más consolidado, para que hubiera “más equilibrio, sensatez y vigilancia” en los procesos políticos y para que se instaurara una convivencia “más civilizada”, agregó.
“No es un hipócrita, ni un cínico, no está fingiendo que quiere ayudar. Lo que pasa es que se sobrepone el delirio de poder, que conduce tarde o temprano a la dictadura. Está probado”
A Enrique Krauze le gustaría una “restauración de la vida democrática normal” en Venezuela “sin esta guerra civil verbal y mediática que se vive”, así como un Gobierno “más acotado y transparente, pero sin perder la vocación social”.
Aseguró que “una parte” del destino de Latinoamérica se está jugando en Venezuela porque, dijo, se trata de un proyecto que “va avanzando y que se va consolidando en Centroamérica con métodos no democráticos, como se ha visto en Nicaragua”.
Se mostró también seguro de que el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, hará “un intento” por mejorar las relaciones con Venezuela, aunque, en su opinión, en primer lugar lo hará con Cuba.