miércoles, 25 de junio de 2008

El Supremo de EEUU prohíbe la pena de muerte para violadores de niños


La Corte Suprema de Estados Unidos invalidó el miércoles una condena a muerte por la violación de una niña, estimando que la pena capital puede aplicarse solo a los asesinos.
Por cinco votos contra cuatro, la mayor instancia judicial del país consideró que la pena de muerte constituye un "castigo cruel e inhabitual" prohibido por la Constitución "en caso de violación a un niño cuando el crimen no generó la muerte y no tenía por objetivo generar la muerte".
Desde hace algunos años en Estados Unidos, se ha endurecido la legislación contra los violadores de niños, a menudo pasibles de penas de hasta 25 años de prisión. Media docena de Estados incluso autorizan su condena a muerte.
El Estado de Luisiana (sur) fue el primero en adoptar esta medida en 1995, y el primero en aplicarla: Patrick Kennedy, de 43 años, fue condenado a muerte en 2003 por la violación de lahija de su compañera en 1998, cuando la niña tenía ocho años.

domingo, 22 de junio de 2008

Ocho millones de descargas del nuevo Firefox en 24 horas

Ocho millones de usuarios se descargaron la nueva versión del navegador web Firefox en las 24 horas en que se colgó en Internet de forma gratuita, según anunció Mozilla, la compañía fabricante. Los países que más descargas obtuvieron fueron Estados Unidos, Alemania, Japón y España. Los usuarios de este navegador organizaron una campaña online para convertir Firefox 3 en el programa más descargado de la historia en un periodo de 24 horas. Firefox es el segundo navegador más utilizado de la red, por debajo del Explorer de Microsoft.
Entre las novedades de la nueva versión está la mejor organización de las web más frecuentadas y un bloqueo automático de páginas relacionadas con la distribución de virus.

viernes, 20 de junio de 2008

Sobre el tejado de vidrio


El ex presidente Fidel Castro acaba de publicar un prólogo al libro Fidel, Bolivia y algo más en el que descalifica el blog Generación Y que hace en Internet mi esposa, la blogera Yoani Sánchez. Desde el primer día ella ha puesto su nombre y apellido (que él omite) con su foto a la vista de los lectores para rubricar los textos que escribe con el único propósito, repetidas veces confesado, de vomitar todo lo que le produce náuseas de nuestra realidad.

El ex presidente desaprueba que Yoani haya aceptado el premio Ortega y Gasset de periodismo digital del presente año, argumentando que esto es algo que propicia el imperialismo para mover las aguas de su molino. Reconozco el derecho que tiene este señor a hacer ese comentario, pero me permito hacer la observación de que la responsabilidad que implica recibir un premio nunca será comparable a la de otorgarlo, y Yoani, al menos, nunca ha colocado en el pecho de ningún corrupto, traidor, dictador o asesino alguna condecoración.

Hago esta aclaración porque recuerdo perfectamente que fue el autor de estos reproches quien puso (u ordenó poner) la Orden José Martí en las más nefastas e inmerecidas solapas que le fue posible: Leonid Ilich Brezhnev, Nicolae Ceausescu, Todor Yivkov, Gustav Husak, Janos Kadar, Mengistu Haile Mariam, Robert Mugabe, Heng Samrin, Erich Honecker, y otros que he olvidado. Me gustaría leer, a la luz de estos tiempos, una reflexión que justifique aquellos honores improcedentes que, para mover agua de otros molinos, enlodaron el nombre de nuestro apóstol.

Es cierto que el nombre del filósofo Ortega y Gasset puede relacionarse con ideas elitistas y hasta reaccionarias, pero al menos, a diferencia de los condecorados por el prologuista, nunca lanzó los tanques contra sus vecinos inconformes, ni construyó palacios, ni encarceló a ninguno de los que pensaban diferente a él, ni dejó en la estacada a sus seguidores, ni amasó fortunas con la miseria de su pueblo, ni construyó campos de exterminio, ni dio la orden de disparar a quienes -para escapar- saltaran el muro de su patio.